El logotipo elegido para el Pan de Cea tenia que ser sencillo y casi artesanal, que crease una imagen de marca tanto en su grafismo como en su tipografía y que desde el primer momento se identificase con el producto.
Se escogió por tanto una imagen plana, unidimensional, alejada de complicaciones y que representa mucho mas de lo que aparente, ya que no solo es semejante a nuestro pan, sino que representa también el inicio de todo el proceso, simbolizando las tierras de labranza con los distintos colores que toman dependiendo de cuando son trabajadas o de la misma calidad de la tierra.
En conjunto se concibió un logotipo que pretende conjugar la idea de intemporabilidad, que sobrevive desde lo antiguo a lo mas moderno, a la vez que establece una metáfora visual con el referente real: El Pan de Cea