Lodairo: Gracias a todos.

Galego

FEBRERO/2012

¡¡GRACIAS A TODOS¡¡ LOS QUE LO HAN HECHO POSIBLE.

            ¡¡GRACIAS¡¡              

Si, muchas gracias y mi enhorabuena a todos aquellos, que en los últimos 50/60 años, han aportado su granito de arena, para hacer posible, que un trozo de nuestro Monte do Lodairo, se haya convertido en lo que es hoy,UN CAMPO DE FUTBOL, CON CESPED ARTIFICIAL, CON GRADA E ILUMINACION NOCTURNA.

Día a día, estoy viendo en la Web de CEA, como esta quedando el Campo del Lodairo y la verdad,  es una maravilla verlo así de bonito. A uno, se le viene a la mente los recuerdos y las vivencias, de como ese trozo del Monte del Lodairo, pasó de ser un trozo de descampado, con sus piedras,”penedos”,sus “xestas”, sus “toxos”, sus “piñeiros”, su trozo de areal y su trozo de hierba a ser lo que es hoy en día, año 2012. ¡¡Si jóvenes, si¡¡, ese trozo de monte tenia de todo eso y además era el paso  para ir al “Coto”, ósea que era transitado por ganado y por los carros, pero tenia la ventaja de que era el trozo, de los montes del pueblo,  más plano y más grande y por ello se empezó a jugar en esa parte del monte. Por aquellas épocas compartió protagonismo con otro pequeña espacio que había un poco más arriba y también era algo plano, pero mucho más pequeño, por ello, lo usábamos los mas pequeños del pueblo, puesto que el Lodairo, era para los  mayores, así nos lo hacían saber cuando ellos tenían partido.

Habría que recordar en esta historia de nuestro Lodairo, un sinfín de nombres propios, que han trabajado mucho, para que esto, hoy sea una realidad, como estoy seguro, que me olvidaría a  muchos, prefiero no nómbralos, y que cada uno de vosotros, en vuestras memorias, reviváis toda vuestra historia y recordéis a esas personas y sus vivencias, yo simplemente me limito a felicitar al conjunto de ellas y a revivir algunas de mis vivencias y recuerdos, en este trayecto que transcurre en esta transformación de TROZO DE MONTE  a CAMPO DE FUTBOL.

Seria muy largo contarlo todo, pero recordare, de una forma muy resumida y quizás no muy bien ordenada, sobre todo para los más jóvenes, algunas peripecias o argucias que transcurrieron en el trayecto de estos años.

Los primeros años el campo era totalmente abierto, simplemente tenia dos porterías, estas eran de madera de Pino, maderas que de un fin de semana para el otro, muchas veces desaprecian, porque por aquellos años la leña estaba muy codiciada y ello  llevaba a que muchos sábados antes de un partido, hubiera que subir al campo para ir a cualquier monte, privado o publico, a cortar un Pino para reparar o reponer la Portería completa, porque había desaparecido, durante la semana. No era fácil encontrar Pinos que dieran las medidas necesarias, por ello, era toda una odisea, dar con el que se ajustara y además había que esquivar a los dueños de los montes, porque en aquellas épocas estaban vigilados y cuidados, no abandonados como están hoy.

Los sábados o domingos por la mañana se subía al campo, cada uno con sus herramientas, carretillas, palas, picos, para arrancar la maleza que crecía de un partido a otro: “xestas”, “toxos”,”pinos”, ect y además arreglar o arrancar las piedras que con la erosión de las lluvias salían a la luz, de un partido a otro y rellenar aquellos baches que se formaban. Estas eran labores normales de todos los fines de semana, para ir consiguiendo que poco a poco, aquello que era un monte, se fuese pareciendo a un campo de fútbol.

Así se fue consiguiendo algo, lo más parecido a un campo de fútbol, después vino un cierre de lo que era el recinto de juego, con madera de pino, cortada artesanalmente por los vecinos o colaboradores.

Así se fue labrando, poco a poco la historia del “LODAIRO”, vino el cierre de bloques, vinieron las primeras casetas, para cambiarse los jugadores de ambos equipos y el árbitro, a un tamaño, que comparadas con las de hoy ni eran la quinta parte, en cada caseta entraban los once jugadores y poco más.

Posteriormente, vinieron camiones de tierra sobre el terreno de juego, que lo convirtieron en todo de tierra y con un piso mucho más uniforme, un cierre del terreno de juego con vallas metálicas, porterías metálicas, vino la ampliación del terreno de juego, construcción de un gran muro de contención, con un relleno impresionante, del gran desnivel que había en la zona hacia la Canteira, que se realizo, con el vaciado, en esa zona, de un montón de camiones cargados de “casca de pinos”, procedentes de la Tanosa (Seoane), vinieron unos nuevos vestuarios, realizados, si mal no recuerdo, por una Escuela Taller de Albañilería, después y más recientemente, vino la construcción de la Grada Principal, la Instalación de torres de Iluminación, que permiten jugar un partido de noche.

Antes de poner las torres de Iluminación, ya se habían instalado dos pequeñas torres con dos focos cada una, los cuales, los había traído yo, de los restos de las Obras de la Coruña, así como algunas redes para las Porterías. Recuerdo especialmente, yo era el tesorero, y de presidente un gran exjugador del C.D.CEA y gran amigo, cuando montamos la primera bomba de presión de agua, para que las duchas de los nuevos vestuarios, tuvieran agua a presión, puesto que hasta entonces, el agua caía por su propio peso de un depósito.

Sirva este pequeño homenaje al CAMPO DEL  LODAIRO, como homenaje a todos aquellos que lo hicieron posible: Autoridades, Directivos, Jugadores, Aficionados, entrenadores y en general a todo el pueblo de CEA, que, durante todos estos años, estuvieron al pie del cañón, para mantener el Equipo y para crear este  CAMPO DEL LODAIRO,  que ahora disfrutan todos.

Quisiera animar a todos los Ceenses, a los que viven en CEA y a los que viven fuera,  que se hagan Socios Colaboradores de esta entidad deportiva que tenemos en el pueblo, con una pequeña aportación anual, que es insignificante, colaboramos a que nuestro pueblo mantenga su equipo de Fútbol, la cantera de jugadores y pueda mantener este espléndido CAMPO DEL LODAIRO.

 O XIADA,  Socio nº 090

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