As Panadeiras de Cea

Galego

CEA, San Cristóbal de Cea, en la actualidad tiene tres iconos que la distinguen: EL MONASTERIO DE OSEIRA, LA TORRE DE LA PLAZA Y EL PAN DE CEA,  cada uno de ellos muy conocidos por motivos distintos y a la vez muy unidos en sus orígenes, pero no quisiera hablar de ninguno de ellos aquí, si no que quisiera hablar de aquellas personas que han hecho posible que el PAN DE CEA, sea hoy lo que es y llegara hasta nuestros días intacto, en su forma y en su formula y eso ha sido gracias a las PANDEIRAS DE CEA, si, digo bien Panadeiras y no Panadeiros, porque en Cea, siempre han sido ellas las que realizaban esta labor, ellos, sus maridos, mas bien eran ayudantes y en muchos casos, la mayoría, meros espectadores del trabajo de sus mujeres.

 Por ello, hoy quisiera resaltar la gran labor que han realizado y siguen realizando  estas mujeres de Cea, aunque en la actualidad la cosa ya ha cambiado mucho. Pero hoy y precisamente hoy, dos de Noviembre, quisiera recordarme de aquellas Panaderas que ya no están con nosotros y que, con su labor y dedicación, muchas veces en la sombra, consiguieron que el Pan de Cea siga existiendo.

Quisiera acordarme de la:

Sra. Maria “A Gila”, de la Sra. Antonia y Sra. Dolores “As Poias”, de la Sra. Isaura  y su Hermana Lucia “As Caparelas”, de la Sra. Francisca “Do Enrique”, a Sra. Asunción y la Sra. Pilar “As Peredas”, de la Sra. Gabriela “A Quiricha”, a Sra. Antonia “A Militrana”, a Sra. Pura “Do Greña”,de la Sra. Carmen “Do Latreta”, de la Sra. Carmen “ A Carmola”, de la Sra. Socorro, “Do Fondo do Lugar” de la Sra. Isaura “Do Saco”, de la Sarita “Do Parrondo”, de la Sra, Valentina “A do Costelas”, de la Sra. Alicia “Do Manueleiro”de la Sra. Maria “A Tisoiras” de la Sra. Maria “Do Cachorro” de la Sra. Teresa “A do Roque” de la Sra. Julia “A do Caseiro”de la Sra. Camila “Do Alberto”, de la Sra. Aurelia “Do Marolo”, de la Sra. Carmen ” Do Pirula”, de la Sra. Carmen “Do Mitra”, de la Sra. Genoveva y su hermana Sra. Camila “Dos Precuras”, de la Sra. Rosa “Do Parrondo”, de la Sra. Rosa ” Do Cachorro”, de la Sra. Peregrina “Do Penaboa”, de la Sra. Manuela“Do Pajita”y de otras muchas, que en estos momentos no recuerdo su nombre y muy especialmente de mi madre  Sra. Saladina “Das Carceleiras” y de mi tía Sra. Asunción, “Do Silveira”.

Todas ellas supieron, con una labor en la sombra, compaginar la vida familiar y la laboral, criaron a sus hijos, cuidaron de sus casa, cuidaron y trabajaron en ese otro hijo, que para todas ellas, era el PAN DE CEA.

EL PAN DE CEA, su elaboración, sobre todo en la época que estoy recordando era muy sacrificada, hoy ya es otra cosa, a pesar de que sigue siendo una labor de dedicación, de casi las 24 horas del día. Es por ello, que hoy he querido recordar a estas sacrificadas mujeres dedicadas al PAN DE CEA. 

El  Pan de Cea, es como una criatura, a la cual su madre le da pecho desde que nace, esta madre que da pecho a su niño, tiene que estar pendiente de él las 24 horas del día, porque cada poco tiempo, tiene que amamantarlo y cambiarlo, pues el PAN DE CEA, es algo parecido a ese niño criado a pecho, este PAN, precisa de muchos cuidados y también, al igual que el niño, cada poco tiempo hay que hacerle algo: El pineirado de la harina, el llevar la leña al horno, el amasado, el levedado, el llevar la masa al horno, el calentar el horno, barrer el horno, las dos tendas, el enfornado, la coción, el retirar el pan, el llevarlo para casa y el ir a venderlo, estas eran  y son las labores que precisa una Hornada de Pan de Cea, este Pan, no es un Pan cualquiera, por eso, al igual que ese niño, precisa mucho cuidado y trabajo.

Ese cuidado y ese trabajo era lo que hacían estas esforzadas mujeres, en situaciones de precariedad, en unos hornos de leña, muy precarios y sin luz, solo con la luz que daba un Candil, en estos hornos, nos criamos la mayoría de los de mi generación, allí nos tenían nuestras madres, metidos dentro de la cesta, la que había servido para traer la masa al horno y mas tarde serviría para llevar el pan cocido a casa, allí estábamos nosotros, no teníamos los cochecitos que tienen los niños de hoy.

Por todo lo vivido, por lo que recuerdo, que no esta todo aquí, quisiera homenajear hoy a este Gremio de las PANADERIAS DE CEA,  y para ellas quisiera pedir, creo que no es mucho, La Medalla al Merito en el Trabajo, ¿no se la dieron a Roció Jurado?, ¿ porque no  a nuestras PANADEIRAS?,  creo que se la merecieron y lo siguen mereciendo, yo desde aquí, humildemente, pido al  Ayuntamiento de Cea, a la Diputación de Orense y a la Xunta de Galicia, que insten al Ministerio de Trabajo de nuestra Nación, a solicitar la medalla al Merito en el Trabajo al  Gremio de Panadeiras de Cea.

Amigo, yo he dado el primer paso, y tu ¿Qué haces?, deja tu opinion y haz fuerza.

 

Uno de Cea,  a 2 de Noviembre de 2008. O XIADA

 

Como continuación de este escrito y como la memoria va floreciendo poco a poco, he añadido algunas panadeiras más,al escrito inicial.

Como podéis ver todas eran conocidas por el apodo y este apodo casi siempre era el del Marido, bueno creo que era una forma de conocer a la gente en aquellas épocas y creo que ahora también se usa bastante.

Como comente antes, en aquellas épocas, casi ningún hombre trabajaba en las tareas de la Panadería, si en el reparto y venta del pan, los hombres se incorporaron más tarde a esa tarea y en la actualidad si que podemos decir que  hay hombres perfectamente integrados y dedicados de pleno a la Panadería.

Pero en este recuerdo y homenaje a las PANADEIRAS DE CEA, no quisiera olvidarme de un Hombre: O VENERANDO, si efectivamente, este hombre no cocía pan, pero era un hombre que sabia mucho del oficio, puesto que él se ganaba parte de su sustento ayudando en las labores del PAN, a muchas Panadeiras de Cea, entre ellas a mi madre, a mi tía y a otras muchas, sobre todo a las que vivían por la Plaza y la Parapeta. Este hombre, no cobraba, pero las Panadeiras, le daban siempre algo, que  bien era  en metálico, muy rara vez, porque en aquellas épocas escaseaba mucho o en bienes materiales, como comida, o productos de la tierra. O VENERANDO, era un hombre muy peculiar, muy conocido en todo Cea, muy servicial y con un gran temperamento, para él vaya este pequeño homenaje, de uno, que pasó muchos ratos con él, en el horno, en el campo y en algunas faenas caseras.

O XIADA 8/11/2008

 

 

Webstats4U - Web site estadsticas gratuito El contador para sitios web particulares