Monasterio de Oseira

Español

Referencia artística en Galicia y en la Peninsula.

Puede  ampliar información en la página web del monasterio, http://www.mosteirodeoseira.org.

Situación y principios


Lugar de osos, desde su restauración, que comenzó a principios de siglo, el interés que despierta el Monasterio de Santa María la real de Osera es cada día mayor. Quizás es, después de las catedrales el monumento arquitectónico mas grandioso de los que podemos encontrar en Galicia. La sencillez y la constancia empleada por los monjes del cister en la reconstrucción de tan bello paraje aun ensalza mas la obra, si cabe.

Ubicación:

Primera Guia del Monasterio. Obra de Peralta

En un natural y típico valle gallego, situado al norte de la provincia de Ourense y en donde se juntan tres de las cuatro provincias gallegas, podemos encontrar el pueblo de Osera, englobado en el Ayuntamiento de San Cristovo de Cea y en el partido judicial de O Carballiño. El terreno se torna muy pintoresco las montañas predominan en torno al preciado edificio. La Sierra da Martiñá, el Penedo das Cuncas, Peña Odesa y Loma Choira bordean el lugar dando mas relevancia al conjunto arquitectónico. El río Osera es la principal corriente caudalosa de la zona, por ella pasan abundantes aguas cristalinas que brotan de sinuosidades del valle.

Hay indicios de que el lugar elegido en primera instancia para la construcción del edificio fue el terreno sobre el que hoy se levanta la pequeña y cercana aldea de Mosteirón (de ahí su topónimo). Era este un lugar situado al mediodía en una zona lata desde la que se divisa gran parte de la provincia de Ourense y montañas del norte de Portugal pero la ausencia de abundantes aguas hizo que desistieran de esta ubicación pera construirlo en una planicie situada en el margen derecho del Río Ursaria, algo perfectamente razonado ya que en este nuevo destino la edificación estaba bien cubierta de los vientos del norte.

  • Titulo de propiedad

Los monjes fundadores del Monasterio trataron de resolver futuros problemas con las tierras en donde estaba ubicado el monasterio al solicitar al rey AlfonsoVII

Acta fundacional de 1.137

 autorización para cotear el terreno, demarcando claramente sus limites. El citado rey accedió a tal solicitud otorgándoles las tierras con un diploma en el que se leían los siguientes párrafos " Yo, Alfonso, por la gracia de Dios emperador de España juntamente con mi esposa doña Berenguela, con animo generoso, voluntad sincera y sin coacción alguna, por amor de Dios y en remisión de los pecados de mis padres y míos, hago carta de donación a Dios nuestro Señor, a la Iglesia de Santa María de Ursaria y a don García, electo abad de aquel lugar y a los demás monjes presentes y venideros que construyen el monasterio y viven en él observando la religión y regla de san Benito, toda aquella heredad mía y monte donde ahora se está construyendo el mencionado monasterio junto al río Ursaria..."

  • Los comienzos

Pocos Monasterios tienen la suerte de contar con documentos básicos de fundación, como los tiene Oseira, redactados con todas las formalidades de rigor por los propios fundadores, en el momento preciso de iniciar su singladura monástica. En él los cuatro integrantes de la primera comunidad, manifiestan su firme propósito de llevar vida monástica, habiéndose retirado a un lugar escabroso, surcado por el río Ursaria, y una vez examinado detenidamente lo consideraron adecuado para poner en practica y vigor sus planes, por ser una soledad imponente y reunir las condiciones necesarias para llevar una vida alejada del mundo, según las exigencias de la regla benedictina.

Decimos de la regla benedictina por que en un primer momento no está demasiado clara la orden a la que pertenecían los mojes afincados en Oseira y todos los indicios apuntan a que estos eran benedictinos.

Esta claro, para los historiadores que la primera aparición de los monjes en Oseira data de 1137, pero no sucede lo mismo cuando se trata de precisar el momento en el que se incorporaron al Cister. Todos los autores, antigVista posterior de la Iglesia en 1.925uos y modernos, coinciden en señalar los años 1140 o bien 1141 como la fecha deincorporación pero si atendemos a las teorías trazadas por el benemérito padre Mauro Cocheril debemos adelantar este acontecimiento a 1937. Las razones esgrimidas por la tesis Cocheliriana no son otras que la aparición en los documentos escritos por Alfonso VII, el primero de 1137 y el segundo de 1939, del título de Santa María, el cual solo cabe para fundaciones cistercienses. Otras tendencias sitúan la incorporación al Cister años después, aunque estás no tienen bases lógicas y basan sus teorías en suposiciones hipotéticas y otras, como la del autor del Repertorio del archivo bajo de Oseira creen que ya desde un primer momento los monjes estaban bajo la disciplina del Cister.

El abad don García constituye, sin lugar a dudas la piedra angular en los inicios monacales. Él es quien figura desde el primer momento como pionero en todos los hechos importantes acaecidos durante los primeros treinta años de permanencia al frente de la abadía.

Arquitectura


Cuando nace la vida monástica en Oseira las limitaciones eran máxima por lo que no es fácil describir el aquel primer cenobio. Nada se conserva que nos permita al menos aventurar un plano. La historia arquitectónica de Oseira comienza en el estudio de su iglesia, la obra cronológicamente mas antigua que pervive.

  • LA CAPILLA DE SAN ANDRÉS

Se ha venido diciendo con insistencia por algunos autores que esta capilla , adosada al hastial norte del crucero fue la capilla primitiva utilizada por los primeros monjes, antes de construir el templo actual, opinión que hVista posterior de la Iglesia en la actualidadoy no tiene consistencia alguna por dos motivos fundamentales, por tener un estilo paralelo al del templo, lo que denota una fecha de construcción similar y por su tamaño excesivamente pequeño.

La capilla es de una sola nave dividida en dos tramos, se adosa al hastial norte del crucero. De notable altura para sus reducidas dimensiones, se cubre con una bóveda de cañón apuntado sostenida por un arco fajón de aristas vivas. Se voltea el arco sobre dos capiteles-ménsulas decorado el del lado sur con hojas rematadas en bolas y el otro con hojas planas también rematadas en bolas, sobre ellos se dispone un cimacio.

Sobre los arco lisos se abre una ventana con doble derrame de una sola arquivolta que se voltea sobre columnas acodilladas de fuste monolíticos, y basas áticas sin ornamentación, capiteles con hojas rematadas en bolas y rosca adornada con flores de ocho pétalos muy geometrizados con botón central. Cimacios con perfil en nácela con decoración en zig-zag. El vano de la ventana remata en arco de medio punto. Persiste el arco triunfal de la desaparecida capilla absidial. Es apuntado y está doblado. Los capiteles presentan el de la derecha hojas estilizadas con nervio central y el izquierdo con dos cuadrúpedos enfrentados casi desaparecidos. Sobre el arco triunfal se abre un pequeño vano adintelado con derrame interno, descentrado respecto a del arco triunfal. En las paredes hay cruces de consagración inscritas en círculos, semejantes a las de la iglesia.

El exterior es de una gran simplicidad. En el lado oeste se abre una gran puesta de entrada que consta de dos arquivoltas apuntadas y chambrana con decoración fitomorfa muy esquemática. Tímpano liso sostenido por mochetas ornamentadas en el frente con estilizadas hojas nervadas, capiteles y cimacios reiteran la decoración fitomorfa ejecutada con relativa tosquedad. El alero del costado septentrional se apoya en canecillos todos en forma de proa. En la cabecera se aprecia el arco apuntado de ingreso al ábside.

El destino de la capilla, según ha quedado demostrado por el Dr. Valle Pérez es el de servir de lugar de enterramiento de familias nobles que, por usos de la Orden, inicialmente cumplidos con rigor, tenían imposibilitado el sepultarse en la iglesia abacial.

En el siglo XVIII desapareció de ella el ábside semicircular en el cual se hallaba la imagen románica de Nuestra Señora de la Leche, que paso luego a la capilla de la Girola, y en 1970 se colocó presidiendo en el centro de la columnata que descansa sobre el zócalo de la Girola. También desapareció el primitivo altar que hoy se halla recogido en la sacristía, de una sola pieza sobre un único pedestal.

La capilla ruinosa cuando en 1929 volvieron los monjes se restauró en 1932 bajo la dirección del arquitecto Alejandro Ferrant.

  • LA IGLESIA

La construcción más destacada de Oseira, de época medieval, es su iglesia, joya de gran valor arquitectónico, siendo además un ejemplar clave en la arquitectura de la Orden en España.Detalle en la Iglesia

Se considera como fecha valida la de 1239 para su consagración y por tanto como data de finalización de las obras.

LA PLANTA

Tiene forma de cruz latina, con tres naves de siete tramos en el brazo longitudinal y una sola e el crucero, con dos tramos. La central de mayores proporciones en ancho y alto, mientras que las laterales son bajas ysensiblemente estrechas. Consta de una capilla mayor semicircular precedida de dos tramos rectos, en torno al cual se desarrolla una girola, con siete compartimentos en la zona curva. En la girola se abren cinco capillas, que originalmente tendrían planta circular precedida de un tramo recto, solamente en la actualidad conserva esta inicial composición la situada al sur de la capilla central.

LAS NAVES

El brazo longitudinal de la cruz de la planta tiene tres naves, de notable longitud, de siete tramos cada una, siendo la central sensiblemente más ancha y elevada que las laterales.

Los muros entre la ventana y los arcos forneros de comunicación con las naves son lisos ofreciendo una verticalidad destacada. los arcos citados son apuntados, doblados ligeramente peraltados y de aristas vivas. Apean en columnas cuyas características son similares a las de la nave central y sus plindos igualmente tienen decoración con motivos diversos o carecen de decoración.

Los capiteles los que son decorados lo hacen con motivos vegetales, desaparece la decoración según descienden hacia los pies.

Los pilares, compuestos son de planta cruciforme y se alzan sobre un basamento con el mismo tipo de planta rematado por un toro saliente y liso.

EL EXTERIORLa Fachada del edificio hoy

Tanto la cabecera como la fachada han sido desfiguradas por adosamiento de diversas construcciones o por renovación de sus fábricas, muy particularmente en el siglo XVIII.

En la cabecera solo conserva su forma inicial uno de los extremos que reformó y completó el arquitecto Alejandro Ferrant en el año 1932. Las otras capillas conservan parte de la edificación medieval, dos del lado del evangelio, la capilla central no se mantiene nada de la construcción precedente.

La Restauración


En la restauración del preciado monumento dos nombres claves se pueden citar por sus interés u dedicación: el Dr. Florencio Cerviño, Obispo de Ourense y el Padre Juan María.

El primero convirtió en algo personal la reconstrucción del Monasterio y tan pronto tomó posesión de la diócesis de Ourense (1922) y visitó el Monasterio de Oseira, completamente en ruinas y, sintió traspasado el corazón de dolor, formando propósito firme de trabajar con todo empeño para lograr su restauración y entrega a la misma orden cisterciense que había sido la creadora del monumento.Acceso a la iglesia (Bóveda plana). 1925

Hacia el año 1926 el Dr. Cerviño inicio las primeras gestiones con el Cister con el objetivo de ofrecerles el Monasterio de Oseira ya que algunas de las comunidades cistercienses, como claro ejemplo la comunidad de Val San José (instalados en Getafe - Madrid), no disponían de instalaciones sanas. Tras no llegar a buen puerto, las negociaciones se encaminaron al abad del Monasterio de las Nieves (La Bastide-Lozère Francia) quien aceptó la fundación y obtuvo la aprobación de la misma en el Capítulo General de la Orden en 1928.

El 14 de octubre de 1929 llegaron a Ourense varios monjes, los cuales ya por la tarde se desplazaron a Oseira para hacer preparativos para el día siguiente, que llegarían el resto de los monjes.

Una vez instalados en Oseira su primer gran objetivo fue la creación de una central eléctrica que les aportase luz para el Monasterio. Querían aprovechar el abundante agua que desprendían aquellas montañas y corría impetuosa a fundirse con el Arenteiro hasta desembocar en el Miño.

La inesperada visita de Dom Agustín Martín, abad del cister, el 4 de febrero de 1930, la aprovecharon los monjes para viajar a Vigo con objeto de adquirir unas turbinas para producir electricidad. Tan en serio se lo habían tomado que el 23 de febrero ya se podían ver los postes para el tendido eléctrico , lo que otorgaba a la zona un aspecto de "país civilizado", como alguien dijo.

Cuando en la primavera de 1930 el Doctor Cerviño acompañado de D. Pedro Rey Daviña visitó Oseira, se encontró con gratas sorpresas al ver el edificio ya con puerta y ventanas en la fachada principal.

  • LAS PRIMERAS REMODELACIONES.

Todo el edificio se encontraba a la intemperie y desmantelado salvo el ala de poniente del Patio de Los Caballeros en la que se hallaba la vivienda del párroco y una pequeña escuela, pero bien pronto dejaron todo libre para instaEl Calefactorium, al descubiertolarse los monjes.

La primera obra que realizaron fue la fuente del Patio de Los Caballeros, en el mismo sitio y que reemplazaba a la que se habían llevado a Cúrense, y que hoy adorna el ourensano Jardín de Posío. Ésta fue obra de Hº Esteban (uno de los que había venido de Francia).

A pesar de su avanzada edad el Hº Esteban acometió otras obras de restauración, como la bodega y el local de embalar cajas y barriles, así como el local donde más adelante se ubicaría la fábrica de quesos, todo esto en 1930, y al año siguiente recuperó la secretaría. En 1932 dedicó sus actividades a otro local destinado a Comedor de Huéspedes, al que seguiría el adecentamiento del taller de embalaje, el salón destinado a máquinas y cámara frigorífica. Fue por todo esto, el Hº Esteban considerado como pionero en las restauraciones.

El primer diplomado en dirigir las obras de restauración, Alejandro Ferrant, se encargó de la capilla románica, los ventanales de la iglesia (cerrados años atrás) y las escaleras del dormitorio.

En la primera etapa de las restauraciones oficiales se hizo otra labor de carácter estético: limpiar el encalado de la sala Capitular o de las Palmeras, dejando la piedra al descubierto.

De los labios de Faustino Santalices, secretario del Gobernador Civil, brotó la idea de la construcción de un reformatorio para niños en las instalaciones monacales. El Hº Paúl calculó la obra en 200.000 ptas haciendo los planos de los locales idóneos para tal fin.

En los años de la Guerra Civil Española, los negocios del Monasterio fueron exitosos ya que el cava catalán no podía ser vendido, el fabricado en Oseira tomo bastante relevancia. No siguió igual suerte la fábrica de quesos, que tras surgir ciertas dificultades fue trasladada a Celanova en 1938 y hasta e Hº Pablo fue multado doblemente por el queso vendido en el Monasterio que, en ocasiones, presentaba ciertas deficiencias.

  • EL PADRE JUAN MARÍA

Si bien todos los monjes han aportado su grano de arena a la obra restauradora de Oseira, es de justicia reconocer que uno de ellos se lleva la palma, el que desgastó su vida en un sacrificio incesante de muchos años al frente de las obras, este fue el Padre Juan María, cuyo nombre bien merece ser grabado con letras de oro al lado del Dr. Cerviño, puesto que ambos se completaron.En estado ruinoso. 1925

Lo que tal vez faltaba al Padre Juan María de cultura brillante y llamativa le sobraba de ingenio y equilibrio. Lo demostró de mil maneras, sobre todo en la restauración total del edificio, llevando a cabo una serie de obras muy difíciles, capaces de acobardar el ánimo más esforzado. Era corriente el dicho entre arquitectos cuando surgía algún problema de difícil solución "llamad al Padre Juan María, ya veréis como pronto lo resuelve". Y así era, sabía de obras, de carpintería, de electricidad, en definitiva, una enciclopedia viviente.

Era además de gran conocedor de todos los entresijos de las materias antes citadas, un gran amante de la economía ya que de todos era conocido el dicho de "El Padre Juan María de un duro hace veinte". Su trabajo era de tal agrado de todos que hasta los responsables de Bellas Artes dejaron en sus manos la concesión de subvenciones, sabiendo que en sus manos se multiplicaría el dinero.

En los últimos años, sintiéndose falto de salud y con problemas cardiacos, se vio obligado a retirarse para descansar. Muy poco pudo disfrutar de tan inmenso trabajo, ya que en enero de 1992, aquejado de una fuerte gripe, que afectó a las vías respiratorias, tuvo que ser ingresado en Cúrense. Un año más tarde , un 19 de enero de 1993, el Padre Juan María falleció a las once y media de la noche en compañía del padre-abad, después de haber dedicado su vida a los demás.

No solo Oseira se benefició del trabajo del Padre Juan María, ya que obras como el Monasterio de San Miguel de las Dueñas (León) y la iglesia y gran parte de edificio de Ferreira de Pantón fueron obras exitosamente dirigidas por él.

  • LA RESTAURACIÓN EN SERIO

Hasta 1950 no fueron muchas ni demasiado importantes las obras de rehabilitación. Dejamos a un lado las obra del Hº Esteban y vamos a centrarnos en las obras de envergadura, en las cuales comenzó a despuntar el ingEl Monasterio casi en ruinas. 1925enio del padre Juan María.

En 1953 se restauró la torre de la iglesia, la del norte, que había sido decapitada por un rayo en 1927. La restauración costó 70.000 ptas y los técnicos lo consideraron una bicoca, pero al ser costeada por la comunidad facilitó el ahorro.

A pesar de que las ayudas eran pocas las obras siguieron su cauce. El torreón sureste, el Patio de Pináculos, que se hallaba hundido y desmoronado en sus ángulos, el Estado reconstruyó los muros y la comunidad la bóveda del mismo y la cubierta. El antiguo oratorio de enfermos conservó su bóveda de crucería restaurando a la vez toda la nave del mediodía de Patio de Pináculos.

En el año 1966, y tras conceder al Padre Juan María la singular excepción de entregarle a él las subvenciones para administrarlas, comienza la rehabilitación de la vivienda, que era en torno a la parte alta del primer patio, llamado de Los Caballeros. Era la destinada a escritorio o salón de estudio de los monjes, biblioteca, noviciado, sala capitular y servicios higiénicos. Derribó todo el techo, se hicieron todas las vigas de hormigón armado y varas de hierro. Una vez hecha la techumbre, vaciaba el interior y las acondicionaba según las necesidades, respetando siempre las paredes maestras y moviendo o tirando tabiques según hiciese falta.

En el escritorio suprimió el cielo raso, falto de valor, e hizo una bóveda de rasilla, quedando un local precioso, con sus balcones al exterior. Al mismo tiempo se dotó de calefacción optando, después de varios ensayos cEl Recfectorio, antes de la resturación genial del Padre Juan Mariaon varios sistemas, por los radiadores de agua caliente. Construyó al mismo tiempo una serie de duchas, cuartos de aseos y lavabos.

A continuación emprendió la labor de crear dormitorios individuales para una mayor comodidad.

En 1968 se centraron las obras en el calefactorio, donde no quedó más que lagran chimenea de éste, muy original, acabada en cubo. Se levantó todo el piso de la zona para ser adecentado con piedra y baldosa, se reconstruyeron los muros y se colocó una cubierta adecuada.

A continuación se comenzó a restaurar la iglesia levantando el piso, con la intención de sanearla, se sacó de ella el espesor de un metro de tierra supliéndolo luego con arena, grava y hormigón, volviéndose luego a colocar la piedra pero bien escalada y en hileras uniformes. Al mismo tiempo se limpió y encintó toda la piedra y se recuperaron columnas y bóvedas que antes parecían mutiladas.

Finalizaron las oras del templo en 1973 dejándolo tal y como hoy se encuentra , sencillo pero fascinante. Fue esta la obra donde el ingenio y la economía del Padre Juan María dio pruebas de una capacidad admirable, pues solamente pusieron en sus manos dos milos de pesetas. Poco a poco el Monasterio fue cambiando de aspecto, la reconstrucción de la atalaya, la unificación de las ventanas del Patio de Pináculos, los contrafuertes del mismo patio fueron las obras más importantes hasta 1975.

Una nueva hospedería, con amplias habitaciones, calefacción y todos los servicios indispensables, le trajo más de un dolor de cabeza ya que al pedir presupuesto de camas, sillas, mesitas, etc. y no poderlo cubrir (ascendía a algo más de un millón de pesetas) él mismo se lanzó a realizarlos junto con sus obreros. Por la mitad o la tercera parte de lo que le pedían dejó una hospedería más que digna.

En esta época dirigió los trabajos de elaboración de la sillería de la iglesia, que circunda el presbiterio, labrada por el mismo y por sus obreros.

En todo el Monasterio dejó lámparas y faroles que nada envidian a los hechos en fábricas especializadas.

En 1977 comenzó la que se dice su obra maestra, la reconstrucción de labóveda gótica del refectorio, construida hacia 1572. La reconstrucción quedó perfecta es la admiración de todos los entendidos.

Casi al mismo tiempo llevó a cabo la reconstrucción del solario, solana o terraza para tomar el sol, otra de las grandes realizaciones que embellecen no poco el Monasterio.

En 1983 inició la reconstrucción del dormitorio de ancianos, un año después de haber iniciado la de las escaleras de los Obispos.

Con estas obras quedaba el Monasterio virtualmente reconstruido, por más que todavía faltaban detalles, algunos de importancia como la limpieza y encintado de muros exteriores, saneamiento de patios, etc.

 

Más información en...http://www.mosteirodeoseira.org

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